Buenos días compañero anxoperez!!!
Yo creo que es justo al revés, hoy en día estamos en la época Pro- IA, alabanza de sus obras y milagros, y en contra de la misma, humildemente, estamos cuatro cromañones como yo y poco más.

Coincido, muy a mi pesar, en que más pronto que tarde muchas empresas van a requerir que sus empleados sepan usar la IA, supongo para que estos sean más productivos.
Pero el problema es, a mi parecer, los puestos en los que la IA sustituye y va a sustituir al trabajador, justo lo que le sucedió a la chica del artículo anterior.
De momento en el sector legal, * la maquinita de marras * comete errores, pero cuando no los cometa.....llegará el lloro y el crujir de dientes para nuestra profesión.
Ojalá me equivoque, pero como ves soy bastante pesimista en este asunto.
Me temo una sustitución total del ser humano por la IA, en una cantidad ingente de profesiones intelectuales como por ejemplo la nuestra; y no acabo de ver un escenario colaborativo entre IA y ser humano, donde la primera pese a ser más resolutiva y veloz que el ser humano, se someta a la voluntad de este.
Para nuestra fortuna o desgracia, esta duda seguramente será despejada en un breve espacio de tiempo, puesto que los padres de todo tipo de IAS dedican cantidades ingentes de dinero a potenciarlas y perfeccionarlas casi a diario.
A mi corto entender, la IA no se ha inventado para ayudar o acompañar en la obtención de un resultado final más preciso o mejor, sino todo lo contrario, la IA ha sido desarrollada para obtener ese resultado por si misma, sin ayuda, sin el humano que pulse la tecla apropiada. Ahora bien, a día de hoy es cierto que hay tareas en las que tiene que estar tutelada por un ser humano, pero esas tareas u oficios cada vez serán menos, podríamos decir que vivimos actualmente una transición del ser humano a la maquinita; pero no nos engañemos, cuando esa transición finalice y la IA esté al 100% de capacidad y carente de alucinaciones o errores, ya podemos despedirnos de la totalidad de los empleos intelectuales, creativos, es decir, las características que hacían distintos unos seres humanos de otros, se van a diluir como un azucarillo.
Hasta el lerdo más lerdo, con la IA a su lado, en esta época de transición, nos va a parecer que tiene la elocuencia del mismísimo Séneca.
Un saludo.
